Bibliografía
Novelas y cuentos
Doña Gertrudis
En las soledades de Santa Rosa vive Gertrudis, pueblo en que se ocupan de la finca familiar sus padres y hermanos. Hastiada de la vida rural y de lo que siente ella como una opresión doméstica, se confunden en ella los sueños de independencia y libertad que asocia, como cualquier señorita instruida de su edad, con las luces de la ciudad. Su ingreso en el Instituto superior de contabilidad de Pozolindo y su compleja relación amorosa con Gabino Serna cambiarán su destino, llevándola de la gloria a la ruina, sin más salida que la huida a América.
Los Altos Bojes, tomo 1
Los Altos Bojes es una novela que se sitúa en un pueblo ficticio de la América latina decimonónica en el que las tradiciones y leyendas siguen moldeando las opiniones, creencias y comportamientos de sus moradores. Narra los nacientes amores entre don Blas, un próspero finquero soltero, instruido y letrado que vino a instalarse en dicho pueblo unos años atrás y Catarina de Alarcón de Alba, mujer decidida e independiente, viuda y dueña de un castillo donde vive con toda su familia. Esa relación se va a ver entorpecida por Anselmo Valdivieso quien, un buen día, decide volver a ver a su antigua amante de juventud, Catarina de Alarcón. Decidido a reconquistarla a cualquier precio, no vacilará en comprar los servicios de una bruja y en buscar complicidades entre la servidumbre del castillo. El anuncio del compromiso de Blas, de origen humilde y de Catarina de Alarcón, de alta alcurnia, va a provocar discordias y divisiones entre los miembros de la familia y la servidumbre, riñas de las que se va aprovechar Anselmo, cegado por los celos, para acelerar el cumplimiento de sus macabros planes. Tan solo la perspicacia del criado Lázaro logrará desenmascarar las intrigas de Anselmo.
Los Altos Bojes, Obra completa
Los Altos Bojes es una novela que se sitúa en un pueblo ficticio de la América latina decimonónica en el que las tradiciones y leyendas siguen moldeando las opiniones, creencias y comportamientos de sus moradores. Narra los nacientes amores entre don Blas, un próspero finquero soltero, instruido y letrado que vino a instalarse en La castellana unos años atrás y Catarina de Alarcón de Alba, mujer decidida e independiente, viuda y dueña de un castillo donde vive con toda su familia. Esa relación se va a ver entorpecida por Anselmo Valdivieso quien, un buen día, decide volver a ver a su antigua amante de juventud, Catarina de Alarcón. Decidido a reconquistarla a cualquier precio, no vacilará en comprar los servicios de una bruja y en buscar complicidades entre la servidumbre del castillo para acelerar el cumplimiento de sus macabros planes. Por casualidad, se entera el inspector de la brigada de Santa Cruz, Ulises Vergara Bujaan, de que un nuevo envenenamiento acaba de producirse en La castellana. A pocos annos de jubilarse, dicho caso lo llevaraa a seguir las huellas de un misterioso cazadotes que decenios antes habia acaparado las portadas y sembrado el pánico entre las clases pudientes de la capital.
Les Hauts Buis
Les Hauts Buis est un roman qui se situe dans un village fictif de l'Amérique latine du XIX° siècle où les légendes continuent de modeler les croyances des habitants. Ce roman, qui emprunte beaucoup à la Comédie, narre les amours naissants de don Blas, un prospère agriculteur célibataire, instruit et cultivé, qui vint s'installer aux Hauts Buis, et de Catarina d'Alarcon de Alba, femme décidée et indépendante, veuve et propriétaire d'une gentilhommière où elle vit avec sa famille. Cette relation va être contrariée par Anselmo Valdivieso qui, un beau jour, décide de revoir son amour de jeunesse, doña Catarina. Décidé à la reconquérir à tout prix, il n'hésitera pas à acheter les services d'une sorcière et à chercher des complicités au sein de la domesticité pour parvenir à ses fins. L'annonce des fiançailles de Blas, d'origine humble, et de Catarina d'Alarcon de alba, de haute lignée, va provoquer moult discordes entre les membres de la famille et la domesticité, divisions dont saura tirer profit Anselmo, aveuglé par la jalousie, afin d'accélérer l'exécution de ses plans macabres. Seule la perspicacité du domestique Lazaro parviendra à déjouer les intrigues d'Anselmo.
Ulises Vergara
Le second tome des Hauts Buis est un roman qui tient à la fois de la comédie et du roman policier. Le personnage principal est incarné par Ulises Vergara, inspecteur en chef de la brigade centrale de Santa Cruz qui découvre, par hasard, qu'un nouvel empoisonnement vient de se produire à La Castellana. A seulement quelques années de la retraite, cette affaire le conduit à suivre les traces d'un mystérieux coureur de dots qui, des décennies auparavant, alors qu'il n'était encore qu'un jeune policier récemment sorti de l'académie de police, avait fait la une des journaux et semé la panique parmi les classes aisées de la capitale.
Enrique Humvol
La novela Enrique Humvol narra las andanzas de un joven carpintero que decidió alistarse en la marina mercante. Tras varios años de ausencia por los mares de China, regresa a El Estuario, ciudad que pasa a ser capital de un país latinoamericano en plena efervescencia propia del capitalismo modernizador decimonónico. Al regresar a El Estuario, Enrique Humvol va dándose cuenta de que fue el único superviviente de un naufragio cuyo rescate no logra explicarse. Mientras tanto, lo contrata El Comodoro, director de la compañía naviera La Cinta azul. Perseguido por la prensa y los servicios de seguridad del Estado, Enrique Humvol se ve involucrado, a expensas suyas, en un asunto de Estado cuyos motivos ignora. Con el correr del tiempo, irá descubriendo en compañía de un círculo de amigos -Aristóteles el librero, Martin Zuleta el articulista del diario El Periódico y Doble H. el profesor de letras - que detrás del acoso del que es víctima, se esconde un robo de amplísima magnitud que alimenta la corrupción gubernamental. Se completa la intriga con la relación apasionada que tiene Enrique Humvol con Orensia Daza, hija de un inmigrante español instalado en El Estuario. A medida que el círculo de amigos va acercándose a la verdad, se va descubriendo la realidad de la corrupción de las autoridades, la ferocidad y el cinismo de los gobernantes.
Enrique Humvol
Enrique Humvol est le héros d'une longue et passionnante trame romanesque qui se déroule dans l'Amérique latine du XIX° siècle. Le roman narre les aventures d'un jeune charpentier qui décide de s'engager dans la marine marchande. Après des années passées à naviguer dans les mers de Chine, il revient à El Estuario, sa terre natale. Dans cette ville en pleine effervescence qui fera d'elle la capitale du pays, Enrique Humvol se rend compte qu'il est l'unique survivant d'un naufrage qui reste pour lui inexpliqué. Après une période de remise en question et de doutes, il est employé par le Commodore, directeur de la compagnie maritime Le Ruban bleu. Mais ses interrogations et craintes concernant le naufrage se confirment lorsqu'il prend conscience qu'il devient la proie de la presse et des autorités. Poursuivi par les services de sécurité de l'Etat, il se retrouve, bien malgré lui, au cœur d'une série d'intrigues et de mystères qu'il ne pourra dénouer qu'avec l'aide d'un cercle d'amis - Aristote le libraire, Martin Zuleta le journaliste et Deux H, le professeur de lettres – puis Orensia Daza, fille d'un immigré espagnol, dont il s'éprend éperdument. A mesure qu'ils approchent peu à peu de la vérité, ils découvrent la réalité de la corruption, la férocité et le cynisme des autorités.
Sinopsis del libro de cuentos Margarita
Margarita es un libro de cuentos de juventud que alterna relatos breves y largos. Nos inmerge en mundos variados en los que están presentes y se confunden lo cotidiano y lo fantástico así como ambientes y personajes en su mayoría marcados por las fisuras del tiempo y de la memoria.
Synopsis de Margarita
Margarita est un recueil de récits de jeunesse qui alterne nouvelles brèves et longues. Il nous immerge dans des mondes variés où sont présents et se confondent le quotidien, le fantastique ainsi que des ambiances et des personnages marqués, pour la plupart d'entre eux, par les fissures du temps et de la mémoire.
Sinopsis del cuento Xiloé la joven estrella
Xiloé la joven estrella cuenta, en versos, la milenaria historia de una estrella hecho sol. Es una historia antigua, muy antigua, que a tiempos requeteremotos se remonta, cuando la Sierra de los Zopilotes y el Río Coco, en el vientre de la mar, aún vivían. En aquel tiempo, no había ni chocoyo, ni garrobo, ni tigre ni serpiente, ni planta ni volcán, ni principio ni fin, no existía el hombre, no existía la tierra.
Synopsis de Xiloé la jeune étoile
Xiloé la jeune étoile Xiloé la jeune étoile est un conte écrit en vers qui narre la millénaire histoire d'une jeune étoile devenue soleil. C'est une histoire ancienne, très ancienne qui à des temps très lointains remonte, lorsque la Montagne des Vautours et le Fleuve Coco, dans le ventre de la mer, vivaient encore. En ce temps-là, il n'y avait ni chocoyo, ni garrobo, ni tigre ni serpent, ni plante ni volcan, ni début ni fin, l'homme n'existait pas, la terre n'existait pas.
Sinopis del cuento El Chilamate y la Serpiente
El Chilamate y la Serpiente El Chilamate y la Serpiente narra la leyenda del árbol de las mil hojarascas de cuya corteza salió un buen día la Serpiente. Según dicha fábula, transcrita en prosa y cuyos motivos se encuentran en códices y piezas de alfarería, fue del agujero negro, mucho más negro que la noche, de donde surgieron los primeros animales, al pie del Chilamate.
Synopsis du conte Le Chilamaté et le Serpent
Le Chilamaté et le Serpent est une histoire qui raconte la légende de l'arbre aux mille feuillages de l'écorce duquel sortit, un beau jour, le Serpent. Selon cette fable, transcrite en prose et dont on retrouve les motifs dans des codex et sur des pièces de poterie, c'est du trou noir, bien plus noir que la nuit, qu'apparurent, au pied du Chilamaté, les premiers animaux.
TRADUCCIONES
PEPINIERE DE CURES d'Alejandro Sawa
Dès l'adolescence, Alejandro Sawa (Séville 1862 – Madrid 1909) montre une forte inclination pour l'écriture et la littérature. Après avoir fondé plusieurs revues, bien qu'éphémères, il quitte Séville d'où il est originaire pour Madrid dans l'espoir de se frayer un chemin dans le monde des lettres. Là, il reçoit le soutien d'auteurs confirmés comme Pedro de Alarcón ou José Zorrilla qui voient en lui un talent prometteur et publie de nombreux articles, essentiellement littéraires, jusqu'à la parution de ses premiers romans : La femme de tout le monde (1885), Crime légal (1886), auxquels succéderont Déclaration d'un vaincu, Le gouffre d'Iguzquiza, Nuit et Pépinière de curés, publiés en 1888, qui le situent pleinement dans le courant naturaliste d'Emile Zola dont il devient un des princi paux représentants en Espagne tout en y associant un humanitarisme sentimental propre à Eugène Sue et à Victor Hugo [Walter Pattison, Etapas del naturalismo en España]. La dénonciation de l'aristocratie, de l'Eglise et la défense des opprimés sont des thèmes récurrents qui jalonnent ses principaux romans.
L'année suivante, il quitte Madrid pour Paris où il y résidera de longues années et participe pleinement à la foisonnante vie littéraire de l'époque marquée par l'existence de nombreux mouvements littéraires d'avant-garde. Il fréquente assidûment cafés, caves, salons littéraires, lieux de rencontre des parnassiens, symbolistes etc. et se lie d'amitié à Arthur Rimbaud. De même, il fait la connaissance d'un autre poète de renom international, un des futurs fondateurs du mouvement moderniste, Rubén Darío, qui vient de publier son œuvre magistrale Azul. Mais peu connu des cercles littéraires parisiens, c'est Alejandro Sawa qui lui servira de guide dans ce bouillonnant Paris de fin de siècle qu'affectionne tant Alejandro Sawa. Cependant, pendant ces années parisiennes, la production littéraire d'Alejandro Sawa est loin d'être prolixe. Sans renoncer au naturalisme, il s'en éloigne quelque peu et se rapproche du courant littéraire cultivant l'art pour l'art, aussi très en vogue à l'époque depuis Théophile Gautier. Toutefois, la vie de bohème romantique que mène Sawa semble primer sur toute autre chose.
Mais la vie dissolue rimant rarement avec aisance matérielle, il prend la décision de rentrer en Espagne en compagnie de son épouse et de sa fille, à la fois pour échapper à la pauvreté et pour tenter de relancer sa carrière littéraire [Sur les années de bohème parisienne de Sawa : Amelina Correa Ramón, Alejandro Sawa y la leyenda francesa de Hugo a Verlaine]. La vie de bohème romantique de Sawa servira d'ailleurs d'inspiration à son nouvel ami Ramón del Valle-Inclán dans sa pièce de théâtre intitulée Lumières de Bohème. Aux côtés ce dernier, de Jacinto Benavente et d'autres écrivains, Sawa collabore à la revue Germinal et écrit de nombreux articles pour dénoncer le conservatisme de la société et notamment les valeurs religieuses. Il poursuit également son activité de journaliste critique dans de nombreuses revues espagnoles sans renoncer à sa vie de bohème. Mais pour ce qui est de la création littéraire à proprement parler, elle est plutôt mince et elle se limite à une adaptation théâtrale d'un roman d'Alphonse Daudet, Calvaire et à la publication d'une nouvelle intitulée Histoire d'une reine. A Madrid, comme il l'écrivit plus tard dans Illuminations dans l'ombre, il se sent comme un étranger, comme un incompris, loin du Paris de ses songes, devant livrer une bataille permanente pour sa survie dans une détresse et un dénuement chaque fois plus grands :
« Un homme tel que moi peut-il mourir ainsi, dans l'obscurité, un peu assassiné par tout le monde et sans que sa mort comme sa vie aient eu plus de transcendance que celle d'une simple anecdote de solitude et de rébellion dans la société de son temps ? » [Iris M. Zavala, Introducción a Iluminaciones en la sombra]
Souffrant, devenu aveugle, dépérissant année après année et tenaillé par la misère, il ne parviendra pas même à publier de son vivant son recueil de récits en prose, Illuminations dans l'ombre.
Pour ce qui est cette fois du roman Pépinière de curés, publié par Alejandro Sawa à l'âge de vingt-six ans, il s'inscrit dans la tradition d'un naturalisme parfois appelé « radical » en raison de la critique frontale qui y est faite de l'Eglise et du langage mordant et acerbe qui est utilisé pour dénoncer le fanatisme religieux sous toutes ces formes et, dans le cas présent, à travers l'exemple emblématique du séminaire et de l'entrée du jeune Manolito dans cette institution, présentée comme une maison éducative et religieuse d'où en sont paradoxalement bannis l'Homme, la Raison et la Nature. Pouvait-il en être autrement dans un pays comme celui de l'Espagne du XIX° siècle où l'emprise de l'Eglise sur la société naissance, éducation, mariage, divorce, décès – ainsi que sur les consciences et les mœurs était colossale ?
"A son arrivée, il n'y eut ni cri, ni bruit retentissant ni vacarme, ni reproche. Il avait été condamné à froid et il n'y eut absolument aucun élan de passion lorsque le châtiment fut prononcé. Froidement, avec simplicité et même avec attention, un des professeurs du séminaire, qui faisait office de bourreau, le conduisit jusqu'au cachot.
Là commençait le calvaire. Le cachot ressemblait à une sombre restauration des in pace du Moyen-âge. Une espèce de tombe dont l'humidité suintait de tous les murs, une sorte de trou maudit creusé dans la terre par les forces de la haine. L'abomination et la honte. L'antichambre de la mort… Et sans air ni lumière. Pouvait-il en être autrement? Pareille crypte ne pouvait-elle renfermer autre chose qu'un cadavre?
Cependant, tout n'était pas aussi noir dans cette niche, il y avait même un siège: une pierre. Et même des amis pour distraire la mélancolie du prisonnier: des rats qui promenaient avec indifférence leur répugnance comme s'ils étaient chez eux. La pestilence et l'obscurité de ce trou funéraire firent que le jeune garçon fut pris d'angoisse. Mais la même intensité de ses sensations provoqua en lui une réaction et alors, il se mit à appeler à l'aide, donnant de grands coups de poings contre la porte – Ah et croyez bien qu'il en donna autant qu'il put de ses fébriles mains d'adolescent! - jusqu'à épuisement et sans recours possible.
Personne ne répondit, ni même l'écho.
Vient alors la folie; la raison arrive à la limite de ses résistances… et au-delà, elle succombe."
L'AMI DE LA MORT de Pedro Antonio de Alarcón
« Au bout de deux mois, Gil Gil, vêtu de haillons, affamé, affaibli par la maladie, sans un sou, sans famille, sans ami, sans cette vieille femme qu'il avait appris à aimer comme sa mère et, le pire de tout, sans espoir de s'approcher à nouveau de l'amie de ses premières années de jeunesse, sa tendre et bien-aimée Elena, abandonna l'échoppe (refuge de ses ancêtres et désormais propriété d'un autre cordonnier) et prit au hasard la première rue qu'il trouva, sans savoir où aller, ce qu'il allait faire, à qui s'adresser, sans travail, ni de quoi subvenir à ses besoins… Il pleuvait. C'était une de ces très tristes soirées au cours desquelles on a l'impression qu'y compris les horloges sonnent le glas, où le ciel est couvert de nuages et la terre de boue, où l'air, humide et blafard, étouffe la respiration dans le cœur des hommes, où tous les pauvres ont faim, tous les orphelins ont froid et où tous les malheureux envient ceux qui sont déjà morts. La nuit tomba et Gil Gil, qui avait de la fièvre, se recroquevilla dans l'embrasure d'une porte et, pris d'un chagrin infini, se mit à pleurer… L'idée de la mort s'offrit alors à son imagination, non parmi les ombres de la peur et les convulsions de l'agonie mais aimable, belle et lumineuse comme la décrivit Espronceda.»
LEOPOLDO ALAS, "CLARIN", Symphonie de deux romans
Avant-propos
Journaliste, critique littéraire, essayiste, auteur de nouvelles, universitaire et intellectuel de renom très attaché à Oviedo, ville des Asturies d'où était originaire sa famille, tout en étant ouvert aux différents courants de pensées de son époque, notamment européens, Clarín, de son vrai nom Leopoldo Alas (1852-1901), a cependant écrit peu de romans contrairement à Galdós pour lequel il éprouvait une grande admiration.
Romancier il l'était, certes, depuis la publication de son roman La Regenta (1884-1885) qui eut un succès retentissant en Espagne et bien au-delà. Mais après celui-ci, il n'y eut qu'un second roman, Su únicohijo, Son unique fils, œuvre de moindre envergure publiée en 1890. Sinfonía de dos novelas (Su único hijo – Una medianía), Symphonie de deux romans (Son unique fils – Un médiocre) n'est pas la synthèse ni une variation littéraire ou musicale autour de deux romans, c'est une œuvre inachevée reposant sur des fragments de récits que Clarín avait écrits après la publication de La Regenta dans la perspective d'une œuvre romanesque plus vaste, comme l'explique Joan Oleza Simó, professeur d'histoire littéraire à l'Université de Valence:
« Lorsque Clarín acheva son premier roman La Regenta, il débordait d'énergie et avait mille pensées en tête. Il écrivit à ses éditeurs, leur proposant des projets de romans qu'il ne termina jamais et qu'il dut finalement mettre de côté et qui comportaient juste les premiers chapitres. Parmi ces fragments se trouvait « Una medianía », l'histoire d'un jeune homme médiocre qui ne pouvant supporter les pressions de son entourage, finirait par se suicider. Mais peu à peu, Clarín laissa de côté ce projet pour écrire l'histoire du père de ce jeune garçon Bonifacio Reyes qui donna naissance au second roman de Leopoldo Alas : Su único hijo. Clarín eut l'idée de placer en préambule à ce roman une sorte d'ouverture symphonique dans laquelle les motifs fondamentaux du roman postérieur apparaissaient alors. » [Joan Olesa, Una medianía, Centro virtual Cervantes]
Si la filiation de Symphonie de deux romans avec Son unique fils est patente car exprimée dans le sous-titre, elle l'est aussi par la filiation patronymique d'un des principaux personnages du roman, Antonio Reyes, fils de Bonifacio Reyes ou revendiqué comme tel, même si ce n'est pas le cas puisqu'Antonio Reyes est le fruit d'une relation adultère de sa mère Emma Valcárcel, tous deux personnages principaux de Son unique fils. Quant à la seconde partie du sous-titre, Una medianía, Un médiocre, elle renvoie comme dit précédemment à un projet de roman, certes différent, qui voit le jour à travers Symphonie de deux romans dans lequel Antonio Reyes incarne le pro totype du jeune homme désabusé de tout. Dans ce « fragment » de livre, on retrouve deux aspects fon damentaux de la création littéraire chers à Clarín à savoir: la satire de la société, en l'occurrence du monde politique et intellectuel et l'interrogation constante sur l'être dans sa dimension psychologique même si cette dernière est loin d'avoir la profondeur et l'intensité de La Regenta, œuvre magistrale de la littérature espagnole qui a franchi toutes les époques.
Extrait
« Rejoncillo méprisait autant la littérature qu'il respectait et admirait le barreau mais non en tant que « fin ultime », comme il disait, mais comme préparation à la politique et comme source de revenus. Il pensait devenir célèbre en tant que politicien et ainsi, gagner des clients en tant qu'avocat ; et une fois avocat ayant gagné des procès, il pensait en tirer parti pour gagner de l'importance en politique. C'était une pratique commune et Rejoncillo ne faisait que ce qui était courant de faire car c'était la meilleure des choses à faire. L'unique différence, c'est qu'il le faisait avec beaucoup d'entrain. Mais par contre, les élans de Rejoncillo étaient formidables. Si pour occuper un poste qu'il convoitait, il devait attaquer un pauvre col lègue qui se trouvait au bord de l'abîme, par exemple, au bord du viaduc de la rue de Ségovie, Rejoncillo n'hésitait pas un seul instant et il donnait un coup de coude ou même un coup de pied dans le ventre de celui qui le gênait et il demeurait aussi imperturbable que Segismundo dans La vie est un songe, se disant in petto : « Par Dieu, cela est arrivé ! » Et pour qu'il n'eût pas de remords de conscience, il était devenu, le moment venu, un sceptique de ceux qui se cachent- qui sont ceux qui ont le plus d'habileté - un sceptique qui gardait son opinion pour lui-même et allait dans le sens du vent et défendait tout ce qui était stable, tout ce qui était vieux, tout ce qui « pouvait conduire, en somme, au pouvoir ».
AMITIE FUNESTE de José Martí
"Juan Jerez était un être noble. Riche de par ses parents, il vivait sans la petitesse d'esprit égoïste qui ternit tant un jeune homme mais sans cette abondance angoissante avec laquelle les jeunes riches écervelés gaspillent à travers des activités stupides, qu'ils appellent plaisirs, le patrimoine de leurs devanciers. Grâce à ses propres efforts et à un travail assidu, il s'était fait peu à peu une nombreuse clientèle en tant qu'avocat -entre nous profession pernicieusement répandue- dans laquelle il entra plus par désir de son père qui, dans la défense de litiges commerciaux, avait augmenté le capital familial initialement apporté par son épouse lors de leur mariage, que par sa propre volonté encline à des tâches plus actives et généreuses. Et ce fut ainsi que Juan Jerez, que la Nature avait doté d'une cuirasse de lumière avec laquelle elle revêt les amis des hommes, vint à passer, au milieu des péripéties judiciaires qui lui donnaient parfois la nausée et lui provoquaient des hauts le cœur, les plus belles années d'une jeunesse mure et impatiente qui voyait dans les inégalités de fortune, dans la misère des malheureux, objet plus digne que les litiges réglés au tribunal et défendus avec l'ardeur et la chaleur d'un cœur noble et viril."
La rébellion (1922) ROMULO GALLEGOS
Mano Carlos
Cette scène se produisit quand Juan Lorenzo avait cinq ans.
C'était le début de soirée. Il était sur le giron de sa mère qui le berçait pour l'endormir quand un homme se présenta à la porte et dit :
-Madame, dites à Mano Carlos que Julián Camejo veut le voir pour accomplir ce qu'il est convenu.
Efigenia laissa l'enfant dans le fauteuil à bascule et une fois entrée dans la chambre de son mari, elle s'approcha du hamac où il était étendu et lui dit, de sa voix de serve soumise qui parle à son maître après que ce dernier l'eût fouettée :
-Julián Camejo veut te voir pour accomplir ce qu'il est convenu.
L'homme sauta du hamac et se précipita à grands pas hors de la chambre tout en ôtant le bouton de sécurité de l'étui de son revolver qu'il portait toujours à la ceinture.
A ce moment-là, Efigenia comprit ce qui allait se passer mais elle ne fit rien pour l'éviter, paralysée qu'elle était par la peur.
Juan Lorenzo qui se tenait immobile dans le fauteuil à bascule se redressa rapidement quand il vit son père traverser le couloir en direction de la porte.
Puis s'écoula ce bref instant qu'il fallut au Commandant Carlos Gerónimo Figuera pour traverser le couloir mais pour Efigenia, il lui sembla infini car pendant ce laps de temps, son esprit fut assailli par une multitude de pensées qui se succédèrent les unes aux autres. Dans l'attente du coup de feu inévitable, elle eut l'impression qu'il tardait tellement à venir qu'elle se demanda en son for intérieur : quand va-t-il retentir ?
Enfin, elle entendit quelque chose d'effroyable qui jamais ne s'effacerait de sa mémoire : un bref gémissement étranglé, angoissant comme un hoquet mortel, puis le bruit du portail sur lequel quelque chose de lourd était tombé.
Bien plus tard, Efigenia se souvint qu'elle avait dit à ce moment-là, lentement et à mi-voix : on l'a tué ! Et que, dehors, dans la rue, dans tout le village et y compris dans l'air, flottait un horrible silence.
ROBERTO PAYRO, Le mariage de souris
"Le nom de Souris – surnom et non patronyme – lui allait à merveille. Il était petit, mince, craintif et furtif. Sa bouche ressemblait à un petit museau orné d'une moustache raide et peu fournie. Il avait les yeux noirs tels des perles de jais, un peu globuleux et dont le blanc était pratiquement absent. Ajoutaient à cette ressemblance animale son visage étréci, son front fuyant et étroit, ses cheveux ternes et rongés…
D'autre part, Souris était son seul nom possible. On l'appela Souris quand il était enfant et vivait en province où il était né ; plus tard, là où le mena le hasard de la vie, une vie très tôt aventurière, on commença à le surnommer Souris ; et dès qu'il arriva à Buenos Aires, il fut connu sous le nom de Souris sans que l'on ne pût attribuer à personne l'invention de ce sobriquet et Souris le nommèrent grands et petits pendant une période de trente et un ans, dès qu'il eut cinq ans jusqu'à ce qu'il mourût à l'âge de trente six ans…
De sa propre bouche j'ai entendu la narration de l'aventure culminante de sa vie et je me suis efforcé, dans ces pages, de la reproduire telle que je l'avais écoutée. Malheureusement, si j'ai commis des erreurs, Souris n'est plus là pour me corriger mais je peux affirmer que je ne me suis pas éloigné, à quelques centimètres près, de la vérité".
Parmi les orangers, de Vicente Blasco Ibáñez
« Rafael, sans se rendre compte de ce qu'il faisait, sortit de chez lui et, peu après, il se retrouva sur le pont où quelques noctambules, le chapeau à la main, respiraient avidement contemplant le faisceau de reflets ondoyants comme des fragments de miroir que la lune projetait sur les eaux du fleuve. Il poursuivit son chemin à travers les rues du faubourg, esseulées, silencieuses et résonnantes sous ses pas ; une rangée de maisons blanches brillait sous la lune tandis que l'autre était plongée dans l'obscurité. Il se sentait subjugué par le mystérieux silence de la campagne.
Sa mère dormait en paix, il était libre jusqu'à l'aube et il cheminait comme attiré par ces sentiers qui serpentaient parmi les orangers où tant de fois il avait rêvé et espéré. Pour lui, ce spectacle n'était pas une nouveauté. Tous les ans, il assistait à la germination printanière de cette terre qui se couvrait de fleurs, imprégnant l'espace de parfum et, cependant, cette nuit-là, en voyant sur les champs l'immense manteau de neige de fleurs d'oranger blanchissant sous la lumière de la lune, il se sentit dominé par une douce émotion. Dans les roselières, chantait doucement un rossignol comme ébloui par la beauté de la nuit. L'envie de vivre était plus forte que jamais. Le sang semblait couler plus rapidement dans les veines, les sens s'affinaient et le paysage, de par sa pâle beauté telle ces immenses voluptés qui se savourent dans un recueillement mystique, imposait le silence. Rafael suivait son chemin habituel. Il se dirigeait vers la maison bleue.
C'était un adieu. Un caprice empreint de sentimentalisme romantique qui lui était venu à l'esprit en quittant la ville et en voyant les premiers orangers couverts de cette fleur dont le parfum avait retenu l'artiste durant de longs mois dans une attente emplie de patience. Leonora ne saurait jamais qu'il avait été là, près d'elle, dans ce verger silencieux inondé de lune, en adoration devant elle pour une dernière fois et prenant congé d'elle avec la douleur muette avec laquelle on dit adieu à l'illusion qui se perd à l'horizon ».
RAMON DEL VALLE INCLAN, Sonate d'automne
« A cet instant, le milan était en train de fondre sur la volée de colombes qui tournoyait dans le ciel, saisie d'effroi. Je me mis en position de tir et quand le moment fut propice, j'appuyai sur la gâchette. Quelques chiens aboyèrent dans les champs voisins. Les colombes voletèrent au milieu de la fumée provoquée par la poudre. Le milan tombait en virevoltant et les deux petites descendirent à la hâte. Elles le ramenèrent par les ailes. Sur le plumage de son poitrail, son sang jaillissait… Puis elles s'éloignèrent portant le milan comme un trophée. Je les appelai sentant poindre une nouvelle angoisse. Je n'osai pas les arrêter et je restai seul, l'âme emplie de tristesse. Quelle attente des plus amères ! Et quel mortel instant que celui de ce matin joyeux, revêtu de lumière, quand du fond du Palais s'élevèrent des gémissements innocents, des plaintes déchirantes et de violentes pleurs !... Je ressentais une angoisse désespérée et sourde face à ce fantôme de la mort, muet et froid, qui fauchait les rêves dans les jardins de mon âme. Les splendides rêves que l'amour enchante ! Je ressentais une étrange tristesse comme si le crépuscule s'abattait sur ma vie et ma vie, pareille à un triste jour d'hiver, prenait fin pour renaître au lever du jour, sans soleil.
La pauvre Concha était morte ! Cette fleur de rêve pour qui toutes mes paroles semblaient belles était morte ! Cette fleur de rêve pour qui tous mes gestes semblaient souverains !... Allais-je rencontrer à nouveau une autre princesse au teint pâle et aux yeux tristes et enchantés qui me trouvât toujours admirable et magnifique? Face à ce doute, je me mis à pleurer. Son culte venait de s'éteindre et je pleurai comme un Dieu antique».
PIO BAROJA, Mémoires d'un homme d'action, Vol 1., L'apprenti conspirateur
Je suis un homme de malchance, mon cher Pello, en partie mitigée par ma grande force de volonté. Je suis de ceux qui ne se découragent pas facilement ni ne considèrent qu'une cause est perdue d'avance tant qu'ils ne voient pas le moyen de trouver une solution. Je n'ai rien de mystique ni ne crois qu'il y ait au monde d'autres choses que des forces naturelles. Mais, même si après ma mort, je devais me retrouver par surprise en enfer, je ne pourrais le considérer comme une chose définitive et irrémédiable et, tant que j'aurais des forces, je penserais à puiser des ressources en moi pour améliorer ma situation. Jamais je ne perdrais espoir. Ma philosophie, s'il est donné à un politique aventurier d'en avoir une, a toujours été celle-ci : travailler avec enthousiasme pour obtenir ce que l'on se propose et, quand ce n'est pas possible, patienter et y renoncer sans aucune douleur. Etant un homme malchanceux, j'ai connu beaucoup de malheur ; j'ai assisté à des catastrophes, des défaites, des incendies, des tueries ; patriote enthousiaste, j'ai été le témoin de deux invasions étrangères et de l'effondrement de l'empire colonial espagnol ; libéral et progressiste, j'ai vu mon pays être victime des réactions les plus barbares ; la calomnie et le discrédit m'ont blessé, me privant de toutes les armes quand j'en avais le plus besoin ; j'ai connu presque toutes les prisons d'Espagne et j'ai été sur le point d'être fusillé à plusieurs reprises… Et, cependant, s'il m'était donné de revivre ce que j'ai vécu, je referais exactement la même chose."
FERNAN CABALLERO, La corruptrice et la bonne maîtresse
« Une année s'était écoulée. Une année dans la vraie vie passe plus ou moins vite mais une année
dans les livres s'écoule entre deux lignes.
Isidro l'avait passée pris par les affaires accumulées au sein du cabinet d'avocat qu'il partageait avec
son beau-frère et qu'il remplaçait dans son activité car la maladie qui le faisait souffrir s'était
aggravée. Et comme une vie exclusivement consacrée au travail, aux sollicitudes et devoirs familiaux
laisse les intérêts personnels au second plan, il advint qu'Isidro ne prêta plus attention aux
inquiétudes et préoccupations que devaient produire en son âme deux circonstances qui, bien que
progressivement, vinrent blesser sa sensibilité et meurtrir son cœur.
La première était le manque de zèle et d'efficacité d'Amaro pour activer les démarches relatives à sa
nomination au poste de juge.
La seconde circonstance, d'une étrangeté douloureuse, était que les lettres d'Elena qui, au cours des
premiers jours de son absence, avaient été longues, affectueuses et passionnées, étaient devenues
par la suite courtes, âpres, ne contenant que des reproches amers en raison de son absence
prolongée.
Ce fut en vain que ce dernier essaya de dissiper les fantasmes que se forgeait l'imagination d'une
femme qui était, en raison de son caractère et de sa situation précaire, jalouse et méfiante »
GERTRUDIS GOMEZ DE AVELLANEDA, Journal amoureux
« Cher ami. La confession, que la superstitieuse et timide conscience arrache à l'âme repentie au pied d'un ministre du ciel, n'a jamais été plus sincère, plus franche, que celle que je suis disposée à vous faire. Après avoir lu ce petit cahier, vous me connaîtrez aussi bien ou peut-être mieux que vous-même. Mais j'exige deux choses. La première : que le feu dévore ce papier immédiatement après avoir été lu. La seconde : que personne d'autre que vous au monde n'ait connaissance de son existence. Vous savez que je suis née dans une ville au centre de l'île de Cuba, où mon père obtint un poste en l'an neuf et où il se maria quelque temps plus tard avec ma mère, native du pays. Quand je commençai à faire usage de raison, j'eus conscience, dès le plus jeune âge, de ma position sociale avantageuse, que ma famille maternelle occupait un rang parmi les plus élevés de la société, que mon père était un homme distingué et qu'il bénéficiait de toute l'estime dont jouissent, dans une ville récente et petite, les employés d'un certain rang. Cela fera bientôt seize ans qu'il est mort ; mais je suis sure que sa mémoire vit encore à Puerto Príncipe et que l'on ne prononce pas son nom sans y associer éloges et bénédictions. Il ne fit de mal à personne et il sema tout le bien qu'il put. Il fut le même, tant dans sa vie publique que privée : noble, intrépide, sincère, généreux et incorruptible. Cependant, maman ne fut pas heureuse avec lui, peut-être parce qu'il ne peut y avoir de bonheur dans une union forcée, peut-être parce qu'étant trop jeune et mon père plus mûr, ils ne purent se plaire. Mais, étant touts deux malheureux, au moins ils furent tous deux irréprochables. Elle fut la plus fidèle et vertueuse des épouses et jamais elle n'eut à se plaindre du moindre outrage à sa dignité de femme et de mère.
JUAN VALERA, Pepita JIménez
Dans une dédicace d'un de ses romans, Juan Valera s'interrogeait en ces termes sur la nature de ce qu'il écrit : "Mon cher ami : je ne sais si ce livre est un roman ou non. Je l'ai écrit sans art ni manière ou presque, combinant des souvenirs de première jeunesse et y compris de mon enfance passée dans tel ou tel village de la province de Cordoue. Afin d'avoir toute liberté pour imaginer une action, je ne précise pas le lieu où l'action se déroule et j'en invente un en lui donnant un nom imaginaire ; mais je crois que les us et coutumes, les caractères et y compris les péripéties de mon récit, ont pu avoir lieu naturellement et peut-être ont-ils eu lieu, étant moi-même, d'une certaine façon, plutôt historien fidèle et sincère que romancier riche en imagination et en inventivité. Si ce n'était parce qu'aujourd'hui est très en vogue ce genre de romans, copie exacte de la réalité et non création de l'esprit poétique, je donnerai peu de valeur à mon œuvre. Elle n'en a pas non plus par le fait qu'elle élève à des sphères supérieures ni essaye de démontrer une thèse métaphysique, psychologique, sociale, politique ou religieuse. Elle ne tend pas à démontrer quelque chose et elle ne démontre rien. Son mérite, si elle en avait un, serait qu'elle divertît." Il ne fait aucun doute que, de par, entre autres, leurs structures narratives, les œuvres fictionnelles de Juan Valera et, en particulier, la première d'entre elles à être publiée, Pepita Jiménez, s'inscrivent dans la plus grande tradition littéraire du roman.